Caja chica
Capturar un vale con la foto de la factura: la IA la lee, un revisor la valida.
Resumen
La caja chica de RD se lleva en el sitio. Cada gasto es un vale, y el vale nace de una foto de la factura.
Hay dos pantallas:
/cajachica/vale— el formulario de captura, pensado para el teléfono./cajachica/rd— el panel: todos los vales, sus períodos y su revisión.
La foto primero
Esto es al revés de lo que uno esperaría, y es a propósito: se sube la foto apenas se toma, antes de escribir nada. En la calle se pierde la señal, y lo que no subió cuando había cobertura se pierde.
Ya subida, la factura se lee con un modelo de visión y se llenan solos el monto, la fecha, el NCF, el concepto y la descripción. Lo que llenó la máquina queda marcado en verde para que lo revises: es una ayuda, no una verdad.
Dos campos no se adivinan nunca: departamento y beneficiario. No salen de la factura, salen de quién gastó.
Capturar no es validar
Todo vale nace pendiente. Sólo un revisor —o un administrador— puede marcarlo validado o rechazado, y queda escrito quién decidió.
Quién puede gastar
Tener cuenta en el sitio no es poder gastar de la caja: son dos permisos distintos. Quien ya tiene sesión pide el acceso desde la misma pantalla y un revisor lo aprueba. Sin aprobación no se entra.
El permiso se relee en cada visita, así que quitarlo surte efecto en el acto.
Guardarlo como app
El formulario tiene su propio icono y se puede guardar en la pantalla de inicio del teléfono: se abre como una aplicación, directo a capturar.
Si el botón de leer la factura no responde
La lectura depende de un servicio externo. Si no está configurado, el botón avisa y los campos se llenan a mano — el vale se puede capturar igual. No es un error de la foto ni de la factura.